Abordando la tensión desde su origen
Muchas personas experimentan tensión muscular recurrente que regresa a pesar del masaje regular. A menudo, la causa raíz reside en desequilibrios posturales que crean tensión continua en grupos musculares específicos. El trabajo de corrección postural va más allá del alivio de síntomas para abordar estos patrones subyacentes, ayudando a romper el ciclo de tensión crónica.

¿En qué consiste la corrección postural?
Una sesión de corrección postural comienza con una evaluación de tu postura y patrones de movimiento para identificar áreas de desequilibrio. El trabajo corporal luego se dirige tanto a los músculos sobrecargados que se han tensado como a los músculos poco activos que pueden estar contribuyendo a una mala alineación.
Las técnicas incluyen liberar músculos crónicamente acortados, estimular grupos musculares débiles o inhibidos, y trabajar restricciones del tejido conectivo que pueden estar manteniendo patrones posturales. También se puede proporcionar orientación sobre conciencia y ejercicios sencillos.
Las áreas de enfoque comunes incluyen los hombros (redondeo hacia adelante), espalda alta (cifosis), espalda baja (lordosis) y flexores de cadera que se tensan por estar sentado prolongadamente.
¿Para quién está especialmente indicado?
La corrección postural es particularmente valiosa para quienes su tensión sigue regresando a pesar del trabajo corporal regular.
Trabajadores de escritorio
Hombros redondeados y cabeza adelantada
Tensión recurrente
Dolor que regresa a pesar del masaje
Desequilibrio muscular
Algunos músculos tensos, otros débiles
Molestias crónicas
Problemas continuos de espalda, cuello u hombros
Buscadores de conciencia corporal
Quieren entender sus patrones posturales
Beneficios principales
El trabajo profesional de corrección postural proporciona mejoras duraderas más allá del alivio temporal:
Reducción de tensión a largo plazo – aborda causas raíz en lugar de solo síntomas
Mejora de la alineación corporal – ayuda a restaurar una postura más equilibrada
Reducción del dolor recurrente – rompe el ciclo de molestias musculares crónicas
Mayor conciencia corporal – aprende a reconocer y corregir hábitos posturales
Mejor calidad de movimiento – muévete con mayor facilidad y menos tensión
Prevención de problemas futuros – reduce el riesgo de desarrollar problemas relacionados con la tensión
Cómo se integra con otros servicios
La corrección postural funciona bien junto con otros enfoques de trabajo corporal. Combinarla con alivio lumbar y cervical puede proporcionar tanto comodidad inmediata como mejora a largo plazo. Para tensión general en todo el cuerpo, un masaje descontracturante complementa el trabajo postural perfectamente.
Explora todos los servicios disponibles en la página de servicios y considera programar sesiones regulares para abordar los patrones posturales progresivamente.
